Ortega Muñoz, en Mérida



Alguna de las acuarelas con las que participé en la Biennale du Carnet de Voyage, en Clermont Ferrand, le recordaban a Enrique Flores pinturas del extremeño Godofredo Ortega Muñoz, artista al que siempre he admirado y del que el Museo de Bellas Artes de Bilbao tiene dos bellísimas en su colección y en las que me detengo siempre que se exponen.
Enrique, que ha tenido la oportunidad de pasar por Mérida y ver la exposición del artista extremeño, me manda información que comparto con vosotros aquí.

Bajo estas líneas una de las obras de Ortega Muñoz de la exposición y, a la derecha, una acuarela mía de las que hablábamos más arriba.

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[sobre la exposición] [119 obras] [Museo Reina Sofía]

Manuel Vicent. El tiempo


Tiempo en el estudio: 04-01-2009.

Manuel Vicent, en su columna dominical en El País decía que la monotonía hace que los días resbalen sobre la vida a una velocidad increíble sin dejar huella... y terminaba deseando que el nuevo año nos depare felices sobresaltos, maravillosas alarmas, sueños imposibles, deseos inconfesables, venenos no del todo mortales y cualquier embrollo imaginario en noches suaves, de forma que la costumbre no nos someta a una vida anodina. Que nos pasen cosas distintas, como cuando uno era niño. Yo también lo deseo.

Paisaje azul



Paisaje azul - 2008 - Pintura acrílica - 65 x 81 cm.
[Otras pinturas mías]
[Pinturas en flickr]

Port


Puerto (2008) - Madera pintada - 80 x 26 x 3 cm

Behind


Destrás de (rojo) - 2008 - Pintura acrílica sobre tela - 46 x 55 cm.

Navidades


Puerto: 2008 - Cartulina y cartón-pluma pintado. 22 x 30 x 1,4 cmMe apunto con los que las califican de tristes. Para mí lo son. Como los puertos. Lugares de retornos afectos y hialinos horizontes. Deseos...

En el estudio, hoy


Sigo trabajando el tema de "pabellones". Pintura acrílica sobre tela de 162 x 130 cm.

Nieve en el Camino de Santiago



24 de Marzo de 2003. Había pasado la noche en el albergue de La Faba, última aldea de El Bierzo antes de entrar en Galicia. Esa noche pernoctamos dos peregrinos en el albergue regentado por alemanes, un alemán y yo. Yo de alemán, cero, pero nunca olvido mi paso por él y lo recomiendo. Amaneció un día claro aunque durante la noche había caído una nevada considerable y disfruté del paisaje hasta llegar a O Cebreiro que con sus calles y pallozas cubiertas de nieve más parecía una postal navideña. Casas construidas de piedra de pizarra al igual que sus tejados a excepción de algunas construcciones circulares que lo tienen de paja en forma cónica, las populares payozas, alguna de las cuales mantienen abierta al público para mostrar la forma de vida que se llevaba dentro de ellas. Según pasaba la mañana aumentaba la temperatura y la nieve iba desapareciendo paulatinamente y cuando llegué a Hospital de la Condesa, pequeña aldea que toma su nombre de un antiguo hospital de peregrinos fundado en el siglo IX, consideré que debía parar a pintar. Dispuse un térmico impermeable sobre el suelo y sentado sobre él pinté esta acuarela mientras los peregrinos que pasaban se extrañaban de cómo podía pintar en esas condiciones. Hoy, Diciembre de 2008, con la nieve caída estos días sería imposible. Buen ánimo para los que estos días caminan en dirección a Santiago. Buen Camino.

Velate. Sigue el frío

Velate nevado - Acrílico sobre tela - 22 x 27 cm. En el ordenador y con la calefacción a 22 grados, el interior de cualquier bosque nevado se convierte en una cálida postal. Este pequeño cuadro corresponde a Velate, recuerdos de mi aventura en soledad por la Ruta del Baztán. Desde Bayona por Urdax, subiendo rodeado de nieve los altos de Otsondo y Velate camino de Trinidad de Arre.

Humedad



Camino por el Norte de Irlanda, de Ballycastle me dirijo a Crossmolina, al Sur, por estrechas y serpenteantes carreteras con escaso tráfico. En el horizonte azulando en la lejanía u oculta por las nubes y nieblas de los meses de invierno la silueta de la misma montaña, omnipresente, es el Nephin, la montaña más alta de la comarca (804 m) . La pinté en varias ocasiones, siempre desde la memoria.

Sandra Kruisbrink


Sporen: 57 x 57 cm - pastel/lápiz- 2008


Galerie Hein Elferink: 13 Nov. - 20 Dic. 2008

Ver:
sitio web artista - drawings & notes - galería hein elferink

Al ritmo de la lluvia yo le pregunté


Llegando a Villanúa. Acuarela (29-04-2003) - 32 x 38 cm

Cómo pasa el tiempo. Primavera del 2003. El Camino Aragonés fue mi primera experiencia en el Camino de Santiago. Había salido en Canfranc Estación (Huesca) un buen día primaveral, no estaba muy nublado y las dibujadas nubes dejaban entrever un cielo de luminoso azul. El camino, en descenso, transcurre por la margen izquierda del río Aragón entre árboles y arbustos de boj. Si hiciese calor no se notaría caminando por el interior del bosque y distraido por el sonido de las aguas bravas del deshielo haciéndose camino entre las piedras del cauce, pero el cielo se fue tornando nublado de gris plomizo, amenazaba lluvia y me puse hasta contento, iba a estrenar mi flamante poncho rojo geráneo. De inmediato comenzaron a caer las primeras gotas y tuve que darme prisa para ponerme el poncho. La mochila con los bártulos de pintar y el engorroso caballete de pintor impidieron, a pesar de las mil filigranas que realicé, ponérmelo y en un momento me vi empapado hasta los huesos. Si alguien vio la escena tuvo que reírse un rato. Paré para protegerme al pie de un farallón rocoso, monté un tenderete para secar la ropa y mientras tanto aproveché para, a duras penas, pintar esta acuarela en la que quedaron patentes las huellas de la lluvia.
Del Camino de Santiago tengo pintadas más de quinientas acuarelas, por ésta tengo una predilección especial.

Blue port



"Puerto Azul". Pintura acrílica sobre tela. 46 x 55 cm.


Hoy ha llovido menos en Bilbao. Es fiesta y he pasado la mañana tranquilo en el estudio, leyendo un poco, he fotografíado este cuadro que terminé hace unos días y os lo enseño.

Getxoarte



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Algunas de las obras que se cuelgan en Getxoarte.

Getxoarte se marca como objetivo el fomentar e impulsar la creatividad artística plástica y visual emergente en Euskal Herria y en pos de tal objetivo se aborda la octava edición que permanecerá abierta hasta el 8 de diciembre y en la que se exhibe la obra de 57 jóvenes artistas que han puesto su ilusión para que su obra sea valorada por el público en general y las instituciones culturales y galeristas, deseosos de que se interesen por sus trabajos y acceder los cada vez más raquíticos proyectos expositivos. Difícil.
La mejor de las suertes para todos ellos.
Una vez por temporada, como máximo y no en todas las galerías, se realizan exposiciones de artistas emergentes, todo queda ahí y como norma no pasan a formar parte de las galerías, con suerte, todo queda en exponer esporádicamente cada dos o tres temporadas sin apenas actividad entre esos tiempos, no se realizan intercambios con galerías de otras ciudades y prácticamente son inexistentes los intercambios internacionales como correspondería a los tiempos que vivimos. Las excepciones suelen ser producto del trabajo gestionado por el propio artista. Vamos, la situación no es alentadora.
Getxoarte

Melquiades Alvarez


Retorno - 2008 - Oleo sobre lienzo - 73 x 202 cm

Soy una de las personas afortunadas de conocer personalmente a Melquiades. Le conocí en 1996, en una exposición que realizó en Bilbao. Por entonces yo dirigía la Galería AMASTÉ, en Bilbao, fueron seis años inolvidables en los que Melquiades realizó un par de exposiciones con nosotros y desde entonces conservamos una buena amistad.
Es silencioso y romántico, y gusta de caminar los paisajes que vive a diario y en los que se inspira. Sus dibujos y cuadros o sus esculturas siempre giran en torno a su geografía más cercana que exprime hasta hacerla poesía.
Ahora está exponiendo el la Galería Vértice de Oviedo, entrar en su web y veréis obra suya de los últimos tiempos. Interesante.
Melquiades Alvarez

Caminando por el norte de Irlanda


"Dispersión". Pintura acrílica sobre tela, 230 x 420 cm.

Estoy satisfecho de como van conformándose mis últimas pinturas. El pasado 25 de Noviembre os enseñaba este cuadro en proceso. No es demasiado tiempo para la dificultad que tiene la resolución de un cuadro de estas dimensiones. Ha pasado por diversas situaciones, siempre acumulativas de elementos arquitectómicos y paisajísticos del Condado de Mayo, en Irlanda, tema principal en torno al que gira el trabajo que ando desarrollando, casi siempre en tonos cálidos que han ido desapareciendo y modificándose hacia colores húmedos y formas dispersas que dan carácter a los paisajes que viví caminando por el norte de Irlanda.
La imágen no es de mucha calidad, la luz fluorescente da un tono azulado y mata los matices de las pinceladas grises y blancas que tienen pequeñas matizaciones cálidas. Para el catálogo haré una buena fotografía. A pesar de todo he querido enseñarlo.

La nieve quedó atrás

Paisaje llegando a la ermita de Santa María la Real de Velate. Acuarela.
Tras despedirme de Felisa Goñi me incorporé al gélido paisaje y retrocedí hasta el alto de Velate y retomar el Camino de Santiago hacia Pamplona, me introduje en el pinar para seguir adelante rodeado completamente por la nieve y con gran dificultad para caminar hasta que en el fondo de un pequeño barranco se dejaba ver la ermita de Santa María la Real. Llegué y traté de situarme, busqué en los alrededores las flechas amarillas por las que continuar el camino y aunque había muchísima nieve vi marcas en un pino a la entrada del bosque. Las cosas iban bien. Volví a la ermita y monté los bártulos para ponerme a pintar. Con cuatro rasgos elementales esbocé el tema y al ponerme a pintar mi sorpresa fue comprobar que al depositar la acuarela sobre el papel no se fijaba el color y se convertía en hielo de inmediato. Tremendo, el agua formaba escamas de hielo. -15ºC como mínimo. Seguro. Recogí los bártulos y con ellos al hombro, miré hacia la flecha amarilla por la que iba a proseguir, di una vuelta de trescientos sesenta grados sobre mi cuerpo, vi la cantidad de nieve por la que estaba rodeado y sin pensarlo mucho volví mis pasos hacia donde había venido decidiendo bajar hacia Lanz y Pamplona por la carretera. Al llegar a Venta Ulzama saludé de nuevo a Felisa y continué hasta enlazar con la nueva carretera donde con la nieve de las cunetas, el tráfico de camiones que salía del túnel se convertía en mi fantasmagórico enemigo y tenía que tener cuidado para evitar que me llevaran por delante. A cada momento trataba de apartarme de la carretera y buscar caminos alternativos, pero no había condiciones. Volví a perderme entre la nieve, el barro y los prados cercados de alambradas y, fatigado e irritado, tomé de nuevo la carretera hasta llegar a Olagüe donde como mal menor me relajaría parando a comer. Tampoco iba a ser éste un buen día y me encontré con que el bar hacía tiempo que lo habían cerrado, en la salida del pueblo paró un coche que se dirigía a Pamplona y me acercó hasta la estación de autobuses. Serían las cuatro de la tarde. Comí un mal menú y sin casi tomar el postre monté en el autobús. Antes de las siete de la tarde estaba en Bilbao. En Casa.

La Ruta del Baztán confluye con el Camino Francés en Trinidad de Arre, a las puertas de Pamplona, así que el tramo Velate-Trinidad de Arre lo considero pendiente. Algún día volveré y esperemos que en esa ocasión las cosas se desarrollen de otra forma. Hasta pronto.

Yin Yan


"Yin Yan". Pintura acrílica sobre tela, 54 x 65 cm

Sigue el mal tiempo


Lugar en el que me perdí. Acuarela, 2005, 15,5 x 21,5 cm
Como os comentaba hace un par de días, el ascenso a Velate me resultó duro, muy duro, pasando por momentos difíciles. Me puse nervioso y opté por llamar al 112, teléfono de emergencia, les di las referencias del lugar en el que me encontraba y les pedí información y orientación para poder seguir adelante. Me dijeron que todavía tenía horas de luz y que era conveniente que volviese mis pasos. Pero burro, seguí adelante y después de muchos esfuerzos conseguí llegar al alto, traté de orientarme por la luz y seguir por caminos que descendieran hacia la otra ladera en busca de la carretera que lleva al Alto de Velate. El descenso más que dificultoso se hizo largo, pero finalmente encontré la antigua carretera, casi bandonada desde la creación de un tunel que evita los problemas de los hielos y nives invernales. No pasaba absolutamente ningún vehículo y opté seguir andando hacia el alto hasta que llegó un coche que a la señal de alto paró para ayudarme y me acercó hasta Venta Ulzama, un hotelito con encanto. Agradecido le invité al hombre a tomar algo pero no asintió, nos despedimos, le di las gracias y entré al concurrido establecimiento donde tomé algo y pedí una habitación para pasar la noche. Todo un lujo para un peregrino. Me di una ducha bien caliente, llamé a casa para contar el contratiempo y me derrumbé sobre la cama tratando de descansar a la espera de la hora de cenar, tenía hambre pues había pasado el día sin apenas tomar bocado. Me sirvieron y atendieron de forma exquisita y después, algo más tranquilo, me retiré a descansar. A la mañana siguiente, relajado, bajé a desayunar y me atendió Felisa Goñi Ezcurra, propietaria de la venta que regenta la familia desde 1896. Felisa debía ser conocedora de la situación en la que había llegado y me prestó una cariñosa atención mientras le relataba los pormenores de mi aventura, le mostraba las acuarelas que llevaba en la mochila y le hablaba sobre el libro que acababa de editar con acuarelas del Camino de Santiago. En el hotel llama la atención la cantidad de cuadros y dibujos que llenan sus paredes y delata el interés que tienen por el arte y el porqué de la atención que Felisa Goñi mostraba al ir viendo las acuarelas.
Como os comentaba, tomé un buen desayuno y como previsión ante posibles problemas que me pudieran surgir mandé que me pusiesen un buen bocadillo para el camino. Pedí la cuenta, fui despidiéndome y creerlo, Felisa me invitó y no me cobró absolutamente nada: ni la suculenta cena, ni la habitación, tampoco el desayuno ni el bocadillo para el camino. Increíble, muchas gracias.
Venta Ulzama está pasado el Alto de Velate en dirección Pamplona. Así que tras despedirme de Felisa Goñi me incorporé al gélido paisaje y retrocedí hasta el alto, me introduje en el pinar para seguir adelante rodeado completamente por la nieve y con gran dificultad para caminar...

Puerto rojo


Puerto naranja y negro, cartulinas pintadas, 16 x 30 x 2 cm.

Lo he terminado ayer, pertenece a la serie de puertos que estoy trabajando con cartones, los trabajarlo en tres dimensiones aprovechando los efectos luz/sombra que se generan, también estoy realizando un cuadro de formato grande con este motivo.

Tiempo invernal

Los partes metereológicos aconsejan no salir con el coche si no es imprescindible. La nieve cubre los paisajes vascos y me refrescan los recuerdos de la travesía de la Ruta del Baztán que realicé con los montes cubiertos por la nieve.


Velate nevado. Acuarela, 15,5 x 21,5 cm

... Después de pintar un par de acuarelas me adentré en el monte siguiendo las flechas amarillas que marcaban mi itinerario. De repente desaparecieron. Estaba perdido. Un par de bordas abandonadas y los restos del castaño más enorme que nunca vi eran los elementos más significativos del lugar. Estaba asustado, volví a dar otra vuelta, espanté a dos ciervos que se habían acercado a un arroyo y de nuevo aparecieron pisadas sobre la nieve de alguna persona, las seguí con cautela mirando a mi alrededor y de nuevo vi flechas amarillas, pero eran viejas, descoloridas, apenas se veían y no me daban ninguna confianza. A duras penas subía zigzagueando sobre la nieve, era duro, y me fui al suelo en varias ocasiones mientras a la mente me venían todo tipo de posibilidades a seguir, llegando a asumir que tendría que hacer noche en la nieve e ideaba la forma en la que realizaría el refugio. Seguía como podía, miraba hacia arriba e intentaba llegar hasta lo que yo creía que sería el alto, pero después del esfuerzo, al llegar a ese punto volvía a aparecer otra pendiente mayor que la anterior...

Esteban Vicente



"... mis pinturas son paisajes interiores. No registran lo que veo, por supuesto, sino lo que me hace sentir lo que veo. Me interesa ver, porque si no miras a tu alrededor te pierdes ..."
La obra de Esteban Vicente puede verse en la Galería Elvira González de Madrid.

Giorgio Morandi

en el Metropolitan de NY



Giorgio Morandi apenas salió de su Bolonia natal, apenas se movió de su entorno. La palabra viajar, mis viajes..., siempre me ponen las pilas y una exposición de Morandi bien lo merece. Hacer la maleta y cruzar el charco. No va a ser posible.

Astronomía de Morandi por Antonio Muñoz Molina
Imágenes de la exposición

En proceso



Hoy he tenido una buena mañana, he trabajado sobre un cuadro de gran formato en torno al tema de pabellones.
230 x 420 cm, lo estoy trabajando con colores acrílicos y gel.

París - Bilbao / Belaza Gallery - Puño



"Puño". Nos conocimos la semana pasada en Clermont-Ferrand, en la Biennale du Carnet de Voyage. Un placer. Se dice que son tiempos de crisis, en Bilbao vamos pa lante y ayer se inauguró una tienda de ropa para jóvenes... Música, refrescos, tapas, muchos muchos jóvenes... y dibujos, entre ellos de "Puño". El mundo es un pañuelo.
(el dibujo lo dejó David en el stand y yo me hice con él)

Puño

Jessica Stockholder



Soy lento. El trabajo de Jessica Stockholder me llamó la atención en el pasado Arco'08, sobre todo una pieza que tenía en la trastienda, cercana a la que aquí muestro que forma parte de la exposición colectiva que cuelga la Galería Carreras Múgica. Con insignificantes productos de plástico de los "todo a 100" y otros objetos inverosímiles, perfectamente ordenados, crea composiciones de una estética limpia y contundente a lo que contribuye una buena puesta en escena que valora las obras de forma individual, situación que no se daba en Arco donde el suelo elegido para el stand y la disposición de las obras creaba interferencias entre ellas.

Imágenes

9ème Biennale du Carnet de Voyage

Clermont-Ferrand

Mi vitrina: el libro de acuarelas "Caminando a Santiago", un par de agendas pintadas, varios catálogos de algunas de mis exposiciones y algunas fotos pintando por esos caminos de dios. En el stand expuse madia docena de acuarelas y una carpeta con otras 50 acuarelas. Tengo la sensación de que gustó mi trabajo que, a pesar de apartarse de la ortodoxia de los cuadernos de viaje, está realizado con premisas similares.



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Destacable la relación del grupo de artistas españoles que asistimos y las sobremesas a las horrendas comidas del restaurante de la bienal, terminábamos llenando de dibujos el mantel de la mesa. Lo peor, no haber sabido encontrar un momento para dar una vuelta por la ciudad y pintar alguna acuarela.

Desde el hotel veíamos la cumbre del Puy de Dôme. Mi esposa y yo somos aficionados al ciclismo y de vuelta a casa decidimos ascender a la mítica cumbre, se encontraba envuelta por una densa niebla y en la entrada al parque nos aconsejaron no subir. No pudo ser.

El Puy de Dôme desde la ventana de la habitación, he superpuesto el logo de la Peña Igor Antón. Licencias del photoshop.

Clermont-Ferrand



Es donde pasaré el fin de semana, asistiré a la Biennale Carnet de Boyage que se celebra en la ciudad francesa de Clermont-Ferrand. Llevo los bártulos para pintar y una carpeta con 50 acuarelas para enseñar. Espero que gusten.
Por lo demás os muestro el último cuadro en el que he estado trabajando: "Pabellón", pintura acrílica sobre tela, 180 x 180 cm.

Viento y frío de noviembre


Belderg Harbour, bahía de singular belleza de roquedales basálticos por la que pasé en varias ocasiones, el frío y la lluvia dificultaron mi trabajo de pintar a la acuarela.
Pequeñas embarcaciones en los alrededores del puerto languidecen de inactividad mostrando sus frágiles esqueletos ya irrecuperables. Junto
a la casa y el puente de la izquierda, sorprendente, otro esqueleto, los restos de una ballena azul me traen a la memoria épicos relatos de los duros hombres de estos mares.

De vuelta a casa rodeo la montaña turbera Tawnaghmore en la que se dibuja el viento y el frío habituales. Es noviembre.

Antes de llegar a casa, en Ballycastle, pararé donde «Polke's», lo hago a diario, establecimiento de alimentación y bar en funcionamiento desde finales del siglo XIX y que regenta Brian Polke quien desde el primer día me brindó su amistad.

Ballina gris y el río Moy



En un par de ocasiones me acerqué hasta Ballina (Irlanda), localidad en la que desemboca el río Moy, uno de los ríos salmoneros más "productivo" del mundo, dicen.
No me acerqué a comprar salmón. Llegué tratando de encontrar anchoas en salazón españolas. Me encantan y quería invitarles a degustarlas a mis amigos americanos Susan y David con los que compartía estancia en Ballycastle. Las encontré en una pequeña "delicatessen". No eran del Cantábrico pero salí del paso.
Más me costó pintar. No tuve diez minutos seguidos sin llover y así me quedó el cielo. El río bajaba embravecido tras varios días seguidos de lluvia.
Al río, junto a un cambio del nivel del cauce, lo cruza una extraña estructura de metal y maderas que por lo que he leído después se trata de trampas para la captura industrial de salmones ¿...?

Easky, en proceso


Easky. Madera pintada, 80 x 112 x 8 cm

Llevo unos días sin enseñar nada. Estoy trabajando en unas pinturas en tres dimensiones, un tema sobre el que insisto, el puerto de Easky. Imaginaciones mías. Tengo que continuar.
Esta mañana he vuelto a visitar la exposición de Twombly, más tranquilo, con menos gente en el museo he salido más satisfecho. En la amplia sala de las esculturas, en la que hay más o menos doce pequeñas piezas, no permitían entrar a más de diez personas al mismo tiempo. Un poco exagerado. En otras salas se exponen también, de forma aislada, más esculturas, magníficas.

Udalatx y la cantera



Un día frío en el Duranguesado, sierra montañosa de la que forma parte el monte Udalatz, de 1.117 m de piedra caliza. Estuve pintando desde el alto de Kampazar llegando desde Elgueta, en Guipúzcoa. Llama la atención la roturación del monte por una "vieja" cantera en la que se dejan ver varias bocas, accesos al interior de la montaña donde continúa la explotación de la nueva cantera que no vemos. Me recordó al Proyecto Tindaya de Chillida que no vio realizado en vida, controvertido proyecto que sigue adelante, crear una gran nave cúbica en el interior de la mítica montaña canaria de Fuerteventura.