
Portugalete, en el Camino de Santiago de la Costa.
Esta mañana paseaba en Portugalete por la orilla de la ría mientras en el agua varias traineras calentaban ante el inicio, en unos momentos, de una competición. No hace un calor excesivo y las orillas de la ría fueron llenándose de gentes ataviadas con los colores de las traineras en liza. Un buen día de remo y de bullicio a los sones de charangas alrededor de las txosnas y de las humeantes parrilladas de bonito a la plancha.
Mi paseo acabó, volví a casa y todavía me dio tiempo a verlo por la tele mientras hojeaba el periódico y me tomaba un martini blanco con un poco de ginebra.
Mi paseo acabó, volví a casa y todavía me dio tiempo a verlo por la tele mientras hojeaba el periódico y me tomaba un martini blanco con un poco de ginebra.



















Duerme

























