Vuelta al camino

Subiendo "El Perdón", entre Pamplona y Puente la Reina.
Panorámica de Lintzoain. El ascenso se hace duro, faltan unos cuatro kilómetros para llegar al alto de Erro.
Panorámica desde la medieval Cirauqui, mirando al Sur.
El pasado mes de mayo volví al camino, a Roncesvalles, animado por llegar a Santiago con una buena carpeta de acuarelas. Cuando llegué a Carrión de los Condes tan sólo había pintado estas tres que os muestro.
Días grises de lluvia intermitente con infinidad de peregrinos por los senderos entre campos vestidos de frescos y húmedos verdes. Ninguna de estas circunstancias son de mi agrado, soy más partidario de caminar en invierno con los caminos vacíos de turistas y el paisaje silencioso envuelto en una amplia gama de austeros colores.
La primera vez que me acerqué al Camino de Santiago fue en el año 2003, y al llegar a Carrión tuve que abandonar y volver a casa como consecuencia de una lesión en el tobillo izquierdo que me obligaba a caminar con dolorosa dificultad. Ahora no ha sido así, todo lo contrario, caminaba con agilidad, pero no estaba pintando. Decidí volver a casa y sin llegar ya vuelvo a pensar en volver.