Guggenheim Bilbao


Paños de"pladur" (interior del Guggenheim)

Por aquí, en el País Vasco, los políticos, unos más que otros, andan a vueltas con hacer una nueva sucursal del Guggenheim cerca de Bilbao, a unos 40 km, en Urdaibai, dentro de un entorno clasificado como reserva de la biosfera...???
Mientras tanto ayer me di una vuelta por el actual museo y me dirán que es debido al cambio de exposiciones, pero la verdad es que la mitad del museo estaba cerrado. No habrá habido muchas quejas pues muchos de los visitantes que todavía lo visitan, más que a ver el contenido vienen a ver el contenedor. Así son las cosas. La polémica está servida, "la crisis pa nosotros".
La polémica

>>>> El próximo viernes 26 de Febrero a las 19,30, en la Biblioteca de Bidebarrieta (Bilbao), se celebrará un Encuentro-Coloquio: “Urdaibai, museos y política cultural” . Seguro que será un debate interesante.

19 comentarios:

Anónimo dijo...

aaa

Carmelo Camacho dijo...
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Anónimo dijo...
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Antón Hurtado dijo...

Los dos primeros comentarios son una prueba que hice deste otro ordenador enseñando el modo de hacerlo, el tercero lo he eliminado por ser propaganda de un intruso.

Caída libre dijo...
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Carmelo Camacho dijo...

Estoy de acuerdo con lo que plantea Caida Libre.Un saludo, al parecer he recuperado la voz. Escrita. Salud.

Antón Hurtado dijo...

...y yo, pero, cuidado, estos siguen adelante.
Otro monstruo, por lo grande, yo no lo haría en ningún lugar, ya vale, pero sí que me parece intereante programar exposiciones importantes en otros espacios periféricos.
A alguien comentaba que estaría bien ver exposiciones del Moma, del Tate Modern, etc, etc.
Respecto a los artistas vascos estaría bien que expusieran en otros países o continentes. Tampoco es cuestión de saturarnos...
Me obligan a apagar el ordenador... vale para continuar hablando.
Salud y saludos.

Lasafor dijo...

Entre Torrent y Picanya (valencia) nos han quitado toda la huerta...nos ponen el ave...sembraremos patatas en los balcones. Un saludo

Carmelo Camacho dijo...

Es lo unico competitivo que nos ha quedado por hacer. Luego será una autopista aninguna parte. Salud.

Antón Hurtado dijo...

Siempre, las autopistas han ido a ninguna parte.
Me queda menos para salir a pintar al campo. Andando, vamos, ya.

Lasafor, mujer, no eches en saco roto lo de las patatas.

Salud, saludos.

Patrick Michael Fitzgerald dijo...

Bueno, yo siempre pienso que el contenador tiene importancia, pero secundaria. Lo importante debería ser el contenido, o sea...las exposiciones, proyectos y la propia vida y energia que puede tener un museo o institución. El Guggenheim en Bilbao casi siempre me ha decepcionado. El programa siempre ha faltado cierto rigor o coherencia, probablemente por la falta de una verdadera dirección artistica en el museo. Bien, vienen muchos visitantes, tiene renombre internacional etc...pero ironicamente, para mi, es el reflejo del desierto cultural que existe en bilbao (y en el pais vasco en estos momentos). Solo tienes que mirar alguna otra ciudad provincial para ver la diferencia. Oporto es un ejemplo. Tienen un Museo muy bueno, el Serralves, muy respetado y integrado en el circuito de museos europeos. En mi opinion la programación es muy inteligente y relevante. Oporto también destaca por sus galerias de arte contemporaneo y otros espacios..

Hacer otro Guggenheim me parece siniestro...y tiene mas que ver con las maniobras de los politicos, el poder y sus intereses(aquí siempre nefastos) y no tiene nada que ver con la cultura aunque ciertos sectores del así llamado mundo cultural vasco sabrán aprovecharlo como saben aprovechar siempre y integrarse en el sistema aunque mantienen una ideologia supuestamente radical.

Caída libre dijo...

Utilizar una reserva de la biosfera para contruir "lo que sea", me parece en principio salvaje, paleto y prepotente.-

Tal vez construir allí un pequeño museo explicativo, sobre la diversidad de flora y fauna de la zona, (convenientemente ubicado para que no afecte a la vida de sus moradores), lo podría entender.-
Querer levantar allí una mole artístico-tecnológica, llena de alarmas, con su gran despliegue lumínico y tráfico incorporado, con el fin de atraer visitanteds con euros, me parece demencial.- Y tambien ficticio .-

Qué encontrarán los visitantes allí a la salida del museo ? Qué otras opciones se les darán para completar su periplo cultural ?

Porque a los que acuden al Guggenheim Bilbao cada fin de semana, después de la visita cultural se les abandona a suerte.- Un fin de semana de ocio y cultura puede ser fantástico o resultar de un tedio absoluto.-

Yo les veo perdidos en la soledad dominguera de la ciudad , con bares y restaurantes cerrados; preguntando donde pueden tomar un café, adquirir algún regalo o comprar un chubasquero porque llueve. El comercio cerrado también: ninguna zona shopping que el domingo ofrezca unos servicios mínimos.-

Y en verano, la situacion todavía es peor.-

Queremos tener una ciudad muy "cool", pero mantenemos hábitos del siglo 19.- Han visitado el Guggy, sí, pero no tienen nada más que hacer, Y en sus paseos admirando Bilbao, éste se les vuelve inhóspito, y solitario.-


Si no sabemos atender, cuidar y rentabilizar a los visitantes que ahora tenemos, para qué queremos que vengan mas ?

viernes, febrero 05, 2010

Alberto Palomera dijo...
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Alberto Palomera dijo...
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Alberto Palomera dijo...

NATURALEZAS COMUNES
El hombre, tiende por su naturaleza humana, a modificar la naturaleza. Siempre ha sido así; desde las primeras conquistas neolíticas, el ser humano, lograba hacerse con un territorio y lo moldeaba a su antojo. Pero esa transformación del lugar, para beneficio propio, iba más encaminada a una supervivencia primaria, que con el paso de tiempo supondría un avance económico y cultural- sin protagonismos-. Siempre, en armonía con el entorno, teniendo en cuenta los recursos naturales y sabiendo- porque era listo- el lugar que ocupaba en el universo, siendo consciente de la parte que le tocaba y siendo respetuoso con todo lo que le rodeaba; porque sabía –y aquí, sí que era espabilado- que si lo transformaba demasiado, si le daba la vuelta, puede, que no se reconociera al mirarse en el espejo de su agua cristalina. Hasta aquí, todo correcto; es lo que todos conocemos como avances de la civilización, civilizada, que poco a poco va comiendo territorios. Se cepilla su propia tierra cual caníbal insaciable, pero la digestión es demasiado pesada y le repite la comida. Porque, lo que de verdad sabe hacer el hombre, es repetir, repetirse, quizá, sea lo único que sabe hacer. El Guggenheim Urdaibai se convertirá en otro lugar común; porque esa tendencia contemporánea, a hacer de todo un recreo, un patio similar, a que todo parezca distinto, pero en realidad es igual, a hacer la tierra plana, como el encefalograma de los espectadores del espectáculo ordinario, vulgar y común al que nos tienen acostumbrados, es la meta de esta sociedad desnaturalizada. Hay muy poca diferencia entre el campo y la playa ¿Dónde vamos hoy? –me da igual, cariño. Y desde luego, como sigamos con este carreron, tampoco entre la ciudad y el pueblo. Todos son lugares comunes, sitios, a los que cuando llegamos de visita, nos atrapa una extraña sensación de déjà vu. Vamos al lugar, sin mucho ánimo, solo por ir, porque está bien visto y ¡faltaría más! perderme ese espectáculo, no me lo perdonarían mis supuestas amistades. Nos han anestesiado el criterio. Autopistas, túneles para accesos rápidos, para llegar, depositar y marchar. Esa es nuestra aldea global, esa, donde todos vamos a las mismas ruinas que hemos construido con ahínco. Es muy difícil encontrar a gente que va a los lugares con entusiasmo. Y cabría preguntarse por qué.

Alberto Palomera, otoño de 2009

Antón Hurtado dijo...

Está claro que no se planta una sucursal del Guggenheim junto a la ría de Mundaka por intereses artístico-culturales lo mismo que no fue ese el motivo para construir el primero, que para cultura, la nuestra. El sector industrial había entrado en crisis y los dueños de las grandes siderurgias las reubicaron en países donde el negocio era más rentable. Ya no había vuelta a atrás, estábamos en la ruina y había que pensar en nuevas actividades, aprovechar los más de cien años de experiencia industrial, dedicarnos a la investigación en el campo de las nuevas tecnologías y crear nuevas industrias, pero no era suficiente, nunca se podría acabar con las altas tasas de paro a las que se había llegado, había que dar una vuelta de tuerca, darle la vuelta al país, pasar a ser una sociedad de servicios de la sociedad rica del norte. Situados entre dos aguas y faltándonos el deseado sol del sur optamos por la “cultura” como banderín de enganche. Se optó por la franquicia Guggenheim, que aunque cuestionada en Estados Unidos, envuelta en el que ha terminando siendo uno de los edificios emblemáticos del final del siglo XX, fue el revulsivo y el negocio funcionó, es verdad, y hoy somos un referente, figuramos en el mapamundi del turismo. Un edificio emblemático y una programación a la que no pueden darle muchas más vueltas, han acercado a un turismo de paso que apenas para en una ciudad sin más atractivos. Se ve que la vaca no da más leche. Hay que diversificar la oferta, conseguir que los turistas de paso se quedan más días entre nosotros, moverlos por el territorio, que dejen dineros a nuestra maltrecha economía.
Alguien comentaba, con buen criterio, que ese cambio no vendrá desde la ya vista colección Guggenheim, hay que ofertar otros productos, otras colecciones de interés internacional...: el Moma, la Tate londinense, podrían programar sus exposiciones más importantes en lugares estratégicos al tiempo que se enseña un país con, sin duda, muchísimos atractivos.
Respecto al arte vasco en esos nuevos contenedores... que se exponga, pero primar que se haga fuera, extramuros. Siempre nos hemos preocupado por traer y no en llevar. El arte vasco está necesitado de viajar, de salir, de enseñarse fuera de nuestro mundo, en el Mundo.

Caída libre dijo...

Aunque anteriormente hice un comentario expresando mi opinión sobre el descabellado proyecto del Guggenheim Udaibai, quisiera añadir que todas las sucursales de Centros Culturales o Museos, procedentes de cualquier país, que puedan llegar a recalar en nuestra ciudad, me parece que deben ser bienvenidas.-
Siempre puede haber un espacio conveniente para ubicarlas.-
Mejor gastar en cultura *y no en botica o en balas* que decía mi amama, una mujer campesina de Salamanca (pero muy sabia) que conoció a Unamuno y me enseñó un dibujo hecho por él (cuando yo aún no sabía que Unamuno tambien dibujaba ).-
La cultura siempre tiende puentes; y los puentes pueden cruzarse en las dos direcciones.-

Carmelo Camacho dijo...

Eso de los puentes seria lo deseable. Alguna vez dije, parafraseando a Josep Plá que estos vinieron a cerrar las bolsas a los treses. ¿ Conoceis ese cuento del Ampurdanes?..Lo demas seguirá exactico lo mismo.Se requiere mucha salud para soportarlo. Saludddd.

Antón Hurtado dijo...

Asistí a la convocatoria de "Cultura abierta" para hablar sobre el tema "G2".
En términos generales me gustó. Me felicito por la asistencia, por el interés porque se hagan las cosas de otro modo y ver que puede ser el principio de otras convocatorias.
Menos me gustó, Arregui, cuando defendió que los políticos sus errores los pagan en las urnas..., claro, y mientras tanto se van de rositas... Venga.