Oncina de la Valdoncina (León)



Han sido días extraordinarios de paisajes de tenues y austeros colores. Despejados y fríos, muy fríos, en este momento era hermoso ver las plateadas hierbas mecerse en el silencio del llano. Paré a pintar sentado sobre un mullido ribazo, no se puede pasar de largo este instante sin contemplar el paisaje, estar en él..., en quince minutos estaba mirando a mi alrededor extrañado, no entendía nada, parecía imposible, estaba nevando, muy poco, pero era hermoso, increíble ver como el aire se llenaba de blancos copos de nieve eligiendo el lugar en el que posarse..., seguir pintando, seguir soñando. Gusto de andar solo o en soledad, no lo sé muy bien, pero en un instante como este necesitas estar con alguien, hacerle partícipe del momento y miras a tu alrededor buscando a ese alguien, no está, y tientas en la ropa, buscas el móvil y llamas, compartes...
Suelen preguntarme el porqué de volver y volver al camino, el volver al paisaje.